Lo que intenté antes (y por qué no funcionó)
Hice lo que probablemente hiciste tú también. Empecé por fuera: una rutina, un cambio de imagen, un "este año sí". Funcionaba unas semanas. Después llegaba una mala semana, o un imprevisto con los hijos, y todo se abandonaba. Otra vez.
Durante mucho tiempo pensé que el problema era yo; mi disciplina, mi voluntad. Pero el problema nunca fue ese.
El problema era el orden.
Estaba intentando cambiar el cuerpo y los hábitos antes de resolver algo más profundo: había dejado de ponerme a mí misma como prioridad, y ninguna rutina iba a arreglar eso. Era como pintar una pared con humedad; se veía bien un tiempo, y la mancha siempre volvía a salir.